Cargando

¿Es medible la justicia en Costa Rica?

Una vez más el magistrado Rolando Vega Robert le ha puesto el cascabel al gato.  Y aún el tintineo de la campanilla se escucha tras los travertinos tribunalicios, con su son saltarín tin, tin, tin.  Las togas fueron sacudidas y al menos desempolvadas. ¿Es medible la justicia en Costa Rica?  Claro que sí, como en cualquier país, de muchas maneras y en todas las materiales de la judicatura. El esfuerzo por el control de la calidad del servicio judicial, es una gran responsabilidad que debe asumir con más fuerza, la Corte Suprema de Justicia, frente a la sociedad civil.

La administración de justicia es una de las funciones vitales del Estado Social de Derecho, es en pocas palabras la columna central del edificio republicano, la piedra angular de la democracia actual.  Son los magistrados y las magistradas, los encargados por la nación para preservar los bienes jurídicos fundamentales que permiten y fomentan la convivencia pacífica y el progreso humano.

Desafortunadamente día a día vemos y oímos las alarmantes noticias en los medios de comunicación que develan situaciones gravísimas que afectan la confianza pública en la justicia costarricense. Lo peor es que percibimos la pertinaz erosión del nivel ético y técnico de algunos miembros de ese Poder del Estado.

Ahora y desde hace algunos añosla Corte busca elevar la calidad del servicio judicial. Así debe ser y debemos redoblar el paso. La ciudadanía tiene derecho a que el principio crucial de “justicia pronta y cumplida” se aplique a rajatabla, con firmeza, con precisión y siempre.

La buena o mala calidad de las sentencias está entrelazada con la atención solícita a los “usuarios”, con la velocidad de la resolución de los casos, con la seriedad de los empleados y sobre todo con el respeto a las partes procesales, que claman por la solución de sus conflictos.

Los fallos mal dictados, son ni más ni menos que casos de malpraxis profesional.  El juez tiene el deber de dedicar toda su atención y su trabajo a la óptima solución caso que tiene en su estrado. Debe aplicar siempre la ley con exactitud, buscar siempre la luz de la justicia y resolver correcta y rápidamente. Hacer justicia. Hacer justicia.

El Poder Judicial no escapa del pantano de la crisis que afecta a nuestro estado, que humedece y carcome las bases de nuestra sociedad. Todos los sabemos.  La independencia judicial, bien dice el magistrado Vega Robert, no tiene relación con el libertinaje, con la jornada laboral incompleta, con el desperdicio del tiempo. Esa independencia se refiere a la plena libertad de criterio para resolver un proceso. Nadie debería influir en su decisión jamás. Los juzgadores deben romper las cadenas de sus prejuicios, tienen que ser objetivos y están obligados a purificarse día a día.

Ser juez, es más que ejercer una simple profesión, va más allá de un empleo para sobrevivir, es una vocación de la que dependen la vida, la salud, el honor, la libertad, la propiedad y la paz social.

 

 

 

6 comments

  1. Pingback: spboot
  2. Pingback: loose diamonds
  3. Pingback: laser training

Deja un a respuesta