Hasta que las chispas de la libertad…
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- Posteados: 28 junio, 2013
- Autor: adminblog
- Categoría: Juan Diego Castro
Desde los tribunales de justicia de San José, el martes 25 de junio, cerca del medio día, escuché las vibrantes notas y las voces del Himno Patriótico del Quince de Setiembre: “Los hijos del pueblo levanten la frente, al sol refulgente de la libertad. Sepamos ser libres no siervos menguados, derechos sagrados la Patria nos da”. A dos cuadras los manifestantes protestaban contra la politiquería y la corrupción. Las pequeñas chispas de la tea de la libertad saltaban en el ambiente.
En San Isidro del General, en Liberia, en Limón y en muchas comunidades, miles de compatriotas salían a las calles hartos de los desastres y atropellos cometidos por la clase politiquera criolla. Chispas de libertad, chispas de cambio, chispas de indignación.
La Patria ha sido destrozada por los irresponsables politiqueros de todos los colores. Ningún partido ha sido capaz de plantear una agenda nacional, un proyecto patriótico, una ruta de progreso humano, que nos saque de la ignorancia y del atraso.
El panorama político nacional parece un enorme mural surrealista, repleto de imágenes de mediocridad, corrupción, abusos, grandes negocios para la argolla en el poder y sobre todo de charlatanería politiquera. Los pringues multicolores de los escándalos brotan sin cesar.
Con mofa la Casa de Zapote dijo que desconocían los motivos de la protesta. No saben las razones por las que miles de ciudadanas y de ciudadanos salen a las calles, una y otra vez. No se percatan que la gran mayoría de los costarricenses estamos ahítos de la corrupta politiquería, de un gobierno que se ha caracterizado por la soberbia, la indiferencia, las más grandes metidas de pata y los vestidos lujosos.
La historia mundial está llena de episodios donde los gobernantes no entendieron los signos de las calles. Bastaría una frase para sintetizar lo que acaece en nuestro país: ”Si no hay pan, déjenlos que coman pasteles”. La educación, la salud y la seguridad están colapsadas desde hace muchos años y los politiqueros tampoco se dan cuenta. La economía está trabada para las grandes mayorías y ellos callan.
Las chispas que no vislumbran los politiqueros al mando, brotan todas las semanas en la capital y en muchas ciudades y van encendiendo las conciencias y alumbrando el camino del cambio. La Patria martirizada está despertando y muchos escuchamos los primeros bostezos.
¿Cuántas decenas de millones de colones tomadas de los impuestos que paga el pueblo costarricense, serán despilfarrados en la próxima campaña electoral? Cuarenta mil millones. Veinte mil millones. ¿Cuántas escuelas? ¿Cuántas clínicas? ¿Cuántas carreteras? Se podrían construir con este dinero que será botado en torpe propaganda.
Dentro de ocho meses serán las elecciones para escoger presidente, vicepresidentes y diputados. Las esperanzas de cambio son inexistentes. Serán los mismos que durante muchos cuatrienios, brincando de un puesto a otro, o manteniéndose decenios en uno solo, tomaran el poder de nuevo para que todo siga igual, la destrucción de la Patria continúe, unos pocos se enriquezcan más y reine la ignorancia y el atraso… hasta que las chispas de libertad enciendan la tea del cambio, la justicia y el progreso…