Sigue el complot matemático
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- Posteados: 27 junio, 2014
- Autor: adminblog
- Categoría: Juan Diego Castro
La añeja noticia de las pensiones de lujo, con cifras frescas tímidamente reveladas por el ministerio de Hacienda, nos conmueve una vez más. Diez o quince millones al mes para un servidor de la patria jubilado, que logró ese monto gracias a un alto salario diplomático de último momento, después de haber recibido un modesto sueldo durante el resto de su vida laboral, es tremendo. Hay una discrepancia entre una turbia norma y la aritmética elemental.
Las pensiones de algunos magistrados retirados, que asesoran en sus poderosos bufetes, donde las tiernas amistades que dejaron dentro del Poder Judicial nunca son consideradas por sus clientes para contratarlos, también son jugositas.
Los honorarios multimillonarios recibidos por un fino grupo de escribanos favorecidos por una sentencia judicial espectacular, fueron de lotería europea.
Las indemnizaciones para los herederos de un niño o una niña, víctima de un homicidio culposo, son calculadas con el ingreso percápita y ni siquiera con el salario mínimo. Aquí, en la jurisprudencia criolla, la vida de los chiquitos y de las chiquitas es muy barata.
Las sumas millonarias que diariamente despilfarramos en tiempo y en combustibles, atorados en las gigantescas presas de vehículos que nos lastiman a diario.
Los cientos de millones de dólares provenientes de préstamos internacionales que desaprovecha la burocracia perezosa, mientras pagamos intereses fabulosos.
La inejecución de los presupuestos en hospitales y municipalidades, mientras los servicios públicos son más que deficientes.
Los anteriores ejemplos y muchos más que podríamos apuntar, reflejan números terroríficos por todas las pantallas de la nación. Números que no comprenden los políticos. Números que señalan las alarmas sociales del caos y la injusticia. Números que golpean a la sociedad civil costarricense.
Hay un complot entre un grupo de profesores de matemáticas y la mayor parte de los políticos. No hay otra explicación del desastre que soportamos.
No puede ser de otra manera. No podríamos explicarnos cómo es posible que nuestro pueblo no logre razonar aritméticamente para que pueda percatarse de la injusticia creciente, que nos hace cada día más pobres… en un país tan rico.
Sólo un pacto secreto entre matemáticos y políticos puede generar la negra nebulosa que hoy cubre los números de nuestra realidad nacional. Por eso no nos enseñan matemáticas. No hay de otra.
