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La toga cristalina de la Jueza Tossi

Ayer sábado 24 de setiembre, muy temprano revisé los diarios en mi computadora y me encontré con una terrible noticia de primera página. Impactante.

El periódico decía que una jueza había muerto. Una sensación horrible recorrió mi piel y con dos teclazos me percaté que el titular era impreciso. No se trataba de una jueza, se trataba de Elizabeth Tossi Vega, una gran jueza costarricense, que había partido de este mundo, aparentemente por un descuido quirúrgico.

Mis ojos no podían leer la nota periodística, el dolor por la pérdida de una gran amiga y sobre todo de una gran funcionaria me impactó profundamente.

La última vez que vi a la “Machita Tossi”, fue vestida como una muñequita, hace no se ni cuantos meses en los Tribunales de Santa Cruz, feliz de vivir en esa bella ciudad, con la paz del deber cumplido como madre y como funcionaria, a poco de tiempo de jubilarse. El abrazo y su franca sonrisa y su fuerza moral y espiritual vibraban en cada una de sus palabras.

Sus planes para la jubilación y su preocupación por la crisis de su amado Poder Judicial. Fueron pocos minutos, con el olor de los almendros, en los que recordamos nuestras luchas en el 2000 y 2001, cuando por el grupo ARIETE formamos parte de la Junta Directiva del Colegio de Abogados. Elizabeth me acompañó dos años como tesorera. Su labor fue impecable, paramos los despilfarros y ordenamos las finanzas del Colegio. Y en el gran combate contra la corrupción universitaria fue implacable. Sus intervenciones en la Junta Directiva y en las Asambleas fueron claras y contundentes. Lo que es la vida, en menos de diez años, murió ella y otros peor, aunque siguen vivos.

La Jueza -así con mayúscula- Tossi Vega se graduó en 1983 en la UCR, como licenciada con énfasis en Derecho Público y obtuvo una especialidad en Administración de Justicia Penal en la UNA en 1997. Fue agente cuarta fiscal de San José, Actuaria y Jueza Quinta de Instrucción, Jueza del Tribunal Penal de San José y Jueza de Casación Penal.

Como una gran mujer profesional, también ejerció el sagrado oficio de la maternidad. Fue una madre excepcional y así la recordarán siempre sus hijas y su hijo. No olvido el amparo que hace muchos años interpuso , para que su muchacho luciera el pelo a su gusto, en el colegio donde estudiaba. Como jueza coordinó su tribunal con franqueza y valentía. No le gustaba hablar con la prensa, pero sus resoluciones pesaban más que sus palabras.

Ante la tumba de la Jueza Tossi, no solo quedan nuestras lágrimas por su prematura partida, queda el recuerdo de sus luchas y de su gran ejemplo como funcionaria judicial. Sus carcajadas y su finísimo sentido del humor nos llenaron siempre de energía.

Que la memoria de esta gran Jueza, sirva de acicate para quienes visten la toga e imparten justicia en esta triste Costa Rica de hoy.

La judicatura costarricense ha perdido a una de sus más honestas y brillantes funcionarias. La toga límpida que ahora la amortaja es el emblema de la pureza de sus fallos y ante todo de su inquebrantable compromiso con la verdad y la Justicia.

Machita: Gracias por tu ejemplo, gracias por tu fuerza y gracias por tu risa. ¡Descansá en paz!