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Don Jorge Rojas y los 14.000 asaltos que ocurren en el país

Las noticias dicen que hubo algo más de 14.000 asaltos en lo que va del año. Otros datos reflejan más de 19.000. Los asaltos acaecen a diario y la mayor parte de sus víctimas son trabajadores y estudiantes.

 Esta clase de robos, además de la zozobra colectiva y el terror de quienes han sido atacados, genera una enorme frustración social ante la terrible impunidad: Sólo dos de cada cien ladrones denunciados ante el Ministerio Público, son condenados por los tribunales de justicia. Entiéndase bien: el noventa y ocho por ciento de los ladones no recibe sanción alguna y las denuncias representan menos de una quinta parte de los robos que se producen en nuestro país.

Esta es una realidad que conocen todos los jefes policiales, especialmente el director del OIJ, que esperamos se jubile este año para que se dedique tranquilo a satisfacer sus aspiraciones vicepresidenciales, para que haga la campaña fuera de ese cargo.

Es muy grave lo que pasa en Costa Rica. Los asaltantes hacen lo que les da la gana y si resultan capturados por la policía, van a la fiscalía, luego al Juzgado Penal y rápidamente quedan libres, para que al día siguiente hagan lo mismo. Hay historiales delictivos de estos hampones que son de carcajearse o de llorar.

Pero más grave y peligrosa es la postura del director del OIJ, que contando con suficiente información actualizada de los sitios donde suceden los asaltos, solo permite que se utilice para fines estadísticos o para hacer una aburrida conferencia de prensa.

Señor Director: ¿Qué espera para compartir esa información con los demás jefes de nuestras policías?, ¿Qué pretende con guardar esos datos con tanto sigilo?, ¿Cuándo fue la última reunión que usted sostuvo con sus colegas directores de las demás policías?, ¿O usted solo se codea con la presidenta y el ministro? Debería preocuparle que día a día decenas de compatriotas sean victimizados y usted no se interesa en coordinar con las otras jefaturas policiales, las acciones tendentes a evitar y reprimir a los asaltantes.

Es increíble que la dirección del OIJ mantenga una posición obtusa, mientras la sociedad civil aporta los muertos y los aterrorizados ofendidos… a cada instante.

Es claro que muy pocos costarricenses tienen guardaespaldas pagados con dineros públicos, hasta para que les hagan mandados y se gasten más de las doscientas horas extras al mes.

Si el OIJ sabe donde asaltan a diario, lo racional y sensato, es que coordine con las demás policías y se muevan todos los oficiales hacia esos sitios, marcados con banderitas rojas, para proteger a la ciudadanía. ¿O no?

Señor director: goce ya de jubilación y permita que las nuevas generaciones de profesionales del OIJ tomen el mando y se preocupen por los ciudadanos, no por solo salir en la tele con el tema de siempre.