¿Por qué, en las fotos de la prensa y en las tomas de la televisión, les tapan la cara a los hampones?
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- Posteados: 22 febrero, 2012
- Autor: adminblog
- Categoría: uncategorized
A diario, miles de costarricenses preguntan: ¿Por qué, en las fotos de la prensa y en las tomas de la televisión, les tapan la cara a los hampones? Las autoridades judiciales responden: Para que los reconocimientos de personas, previstos por el artículo 228 del Código Procesal Penal, sean válidos, pues si sus rostros se miran en los periódicos o en la televisión, esta prueba no podría realizarse.
Es cierto. Pero tampoco se publican las caras de los asaltantes, ni de los violadores, ni de ningún pillo, después de haber sido practicado el reconocimiento con todas las formalidades de rito procesal. Nunca se publican, ni existe una base de datos pública de sentenciados, donde la ciudadanía pueda consultar, para protegerse y conocer a sus vecinos.
Lo simpático es que en muchísimos casos el tal reconocimiento es innecesario, pues existen suficientes pruebas para vincular al imputado con los hechos criminales que se le atribuyen y también les tapan la cara.
En las audiencias orales y públicas, si el imputado, la víctima o alguna persona que deba rendir declaración, solicita expresamente que no graben ni su voz ni su imagen, el tribunal hará respetar sus derechos, de acuerdo con el artículo 331 del Código Procesal Penal y tampoco los veremos en los medios.
Los derechos a la imagen de los delincuentes están muy bien protegidos, pero el derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos, para conocer a los agresores de quienes podemos ser víctimas en cualquier momento, están al garete. Esos nunca han interesado a los políticos que tienen en sus manos la redacción y aprobación de las leyes.
Lo curioso es cuando se trata de personajes importantes. A estos no los ocultan, al contrario, le avisan a la prensa para que los fotógrafos y los camarógrafos tengan buenos ángulos desde los cuales capten las mejores tomas. En esta semana, una vez más vimos la cara de una imputada. La jueza de Liberia que trasladaron en avioneta a la capital, salió en primera página, con sus manos atrás y esposada y con su rostro descubierto. No dirán que no era necesario el reconocimiento, como tampoco lo fue en otras tomas de famosos en aeropuertos, en avionetas o bajándose de aviones.
Lo más extraño de todo esto, es que el importante discurso de la presunción de inocencia y del derecho a la imagen de los probrecitos criminales, se tuerce y queda patas arriba, cuando se trata de algunas pocas personas.
El domingo próximo se cumplirán 17 años, de un alegato formulado por quien está al frente del Ministerio Público, cuando defendió a los sanguinarios asesinos del crimen del barriola Granja. Enel folio 3 de su fallido recurso de amparo, número 550 -91: “Las investigaciones han sido tan sensacionalistas que, han implicado que la prensa llega al lugar del hallazgo de la evidencia, antes que el O.I.J., y es filmado y fotografiado por los medios de comunicación el rápido acto de recolección de los indicios. Ilustrativa es la primera página de LA NACION del 6 de marzo pasado, cuya fotografía a colores a cuatro columnas capta a uno de los investigadores al momento de “encontrar” un cuchillo nuevo perfectamente empacado; y no menos reveladores de la actuación policial, son los videos de los noticieros de televisión, que documentan los hallazgos de evidencia.”
Las vueltas que da la vida.
