Costa Rica: rumbo al despeñadero
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- Posteados: 22 febrero, 2012
- Autor: adminblog
- Categoría: uncategorized
Nuevamente el “Estado dela Nación”, revela los resultados de la “biopsia política” y señala los principales tumores que carcomen nuestro país.
Concluye que no tenemos rumbo. Ante todo, felicitaciones a don Miguel Gutiérrez y su equipo de investigadores por el excelente trabajo realizado, como siempre. Como hace muchas décadas dijo el Decano Gutiérrez dela Facultadde Medicina: “La patria que no conocemos”…
No es cierto que nuestra Costa Rica actual tenga el rumbo equivocado. Eso sería menos grave. La realidad es que el rumbo trazado por doña Laura y su familia -chuchinguismos y politiquería aparte- es perverso. Este gobierno tiene una brújula que todos conocemos, es la brújula que sólo favorece a un pequeño grupo de amigos. La dirección y la velocidad de la locomotora presidencial, con todo y su acartonada sonrisa, llevan el tren de la democracia hacia el despeñadero. Zapote es hoy día el límite del precipicio republicano, que se erosiona vertiginosamente. La incapacidad del gobierno actual es fantástica. Para muestra un botón: Gastaron millones de dólares en propaganda electoral anunciando los milagros en seguridad ciudadana y lo único que hicieron en el primer año fue publicar unos articulitos del primer caballero y poner de adorno a Tijerino, después premiado con la embajada en Uruguay. No hizo nada, excepto entregar nuestro pabellón a los invasores ortegianos. El rumbo es claro: vamos cuesta abajo a pesar del “nuevo estilo de liderazgo”.
Este gobierno ha sido incapaz de definir el proyecto de Patria que queremos, a corto, mediano y largo plazo. Ni siquiera tiene claro un programa político en la economía, la educación, la salud y la seguridad. Salvo los proyectos familiares y amistosos.
El estilo politiquero y las bravuconadas curulescas son propias del carnaval politiquero que asfixia al pueblo costarricense.
Debemos procurar un nuevo pacto social que nos permita progresar con justicia. El presidente debe hablar claro, de frente, con transparencia y sobre todo tiene que actuar con entereza para tomar las decisiones que exige la realidad nacional, orientado siempre por la brújula democrática y en beneficio del pueblo costarricense.
Las soluciones que esperamos desde hace mucho años no pueden seguir aplazándose irresponsablemente. El rumbo de la nueva Costa Rica tendrá un solo norte:La Justicia.
Hace tiempo lo dije con claridad y con respeto: Doña Laura, yo la conozco, jamás votaría por usted. El desencantó apenas principia. Ya lo verán.