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“LA INTRIGA Y LA CONSPIRACIÓN SON PARTE DE ESA CULTURA JUDICIAL QUE SE HA IDO ENRARECIENDO”

 

• Juan Diego Castro conversó con LA PRENSA LIBRE sobre el Poder Judicial y su vida

 

El reconocido abogado Juan Diego Castro conversó con LA PRENSA LIBRE sobre diferentes aspectos, tanto de su vida personal como profesional, de su fuerte crítica al Poder Judicial y algunos de los problemas que este tiene.

Luego de tres meses sin que la Corte Plena logre elegir Presidente, asegura que se debe a que “La intriga y la conspiración son parte de esa cultura judicial que se ha ido enrareciendo”.

Afirma tener un paladar “aventurero” que le permite disfrutar de la comida de todas las culturas, aunque ama la cocina japonesa y un buen pinto tostado en Guanacaste.

Casado desde hace 13 años con Zara Castellón, quien era su alumna y ahora además es su compañera de trabajo, le costó siete años conquistarla y actualmente tiene una pequeña de 11 años, justamente disfruta más pasar el tiempo con ellas.

Este abogado con 34 años de experiencia manifiesta: “Vivo para trabajar. Lucho contra la ignorancia y por lograr que impere la Justicia”, es saprisista y detesta los corruptos en cualquier ámbito donde estén.

Juan Diego Castro se describe como: “un hombre libre y de buenas costumbres. Creo en el Altísimo y en la inmortalidad del alma. Pienso que somos parte de un plan universal y debemos pulirnos como ladrillos de esa construcción cósmica para poder superarnos”. Esta es la conversación que el Decano de la Prensa Nacional sostuvo con él.

• ¿Cuál es el principal problema del Poder Judicial?

La miopía de los políticos de ese Poder y de los que están al mando en el Estado. Esa falta de visión les impide ver la estructura arcaica que tiene la Corte Suprema de Justicia, el excesivo poder que ostenta y las enormes fallas del ordenamiento jurídico.

•¿Cómo se podría solucionar?

Aplicando el antiguo refrán de “zapatero a tus zapatos”. El Poder Judicial debe dedicarse únicamente a la administración de justicia. La Sala Constitucional, el Ministerio Público, la policía judicial, los laboratorios forenses y la Defensa Pública deben salir de ese poder. El Consejo Superior debe estar integrado por más representantes de la sociedad civil, sin que el mismo magistrado presidente de la Corte sea su presidente.

•¿Qué interpreta de que luego de tres meses los magistrados no hayan podido ponerse de acuerdo para elegir nuevo Presidente?

Que las políticas y los políticos con toga se han mareado con tantísimos años en el poder y han perdido el sentido común. La intriga y la conspiración son parte de esa cultura judicial que se ha ido enrareciendo. Es un relajo que casi lleguemos a los tres meses de vacancia de la presidencia judicial.

•¿Está en crisis el Poder Judicial?

Desde hace muchos años la crisis judicial sigue profundizándose. Las actitudes insospechadas de algunos pocos funcionarios y los nexos existentes entre exfuncionarios y los empleados. El verticalismo, el exceso malsano de funciones que van más allá de su rol natural, han generado el enorme pantano donde está varada la administración de justicia. Pero que hay una grave crisis, la hay y es añeja. Veremos hasta dónde llega.

•¿Cuáles son los retos que debe enfrentar el nuevo jerarca de la Corte?

Encabezar la reforma judicial, pasando por devolverle al Estado todas las funciones asumidas por la judicatura. El Consejo Superior del Poder Judicial no debe ser dirigido por el mismo Presidente de la Corte. A nivel ético es vital que se investigue a los altos funcionarios que desde años realizan consultorías en el exterior, teniendo prohibición de hacerlo.

• De acuerdo con su criterio, ¿quién debería ser el nuevo Presidente de la Corte?

Cualquiera que obtenga al menos doce de los veintidós votos. Hay excelentes funcionarias y funcionarios capaces de ocupar la silla de la presidencia judicial, pero debe suscribir un pacto nacional por la justicia, en el que se plasmarían acciones indispensables para convertir en realidad el principio constitucional de Justicia pronta y cumplida.

• ¿Qué cambios haría en el Poder Judicial?

Cambiar la forma de elección de magistrados suplentes y propietarios. Restringir el período de la presidencia judicial, a dos años. Democratizar y fortalecer el Consejo Superior del Poder Judicial, dando autonomía al Ministerio Público y al OIJ, como la Contraloría. Trasladando la Defensa Pública a la Defensoría de los Habitantes. Los laboratorios de ciencias foreneses y medicina legal deben ser adscritos al Conare. La Sala Constitucional debe estar fuera de la administración de justicia ordinaria. Revisar las leyes procesales de las diversas competencias judiciales.

• ¿Qué opina de la labor de la Sala Constitucional?

Una de cal y otra de arena. Fallos muy importantes y otros que han afectado mucho a la sociedad civil y al Estado, como la prohibición de la fertilización in vitro. Debe salir del Poder Judicial.

• Los Notables propusieron la creación de tribunales constitucionales para descargar a la Sala IV, ¿le parece una buena idea?

No estoy de acuerdo. Con las actuales tecnologías de la información y con siete magistrados propietarios e igual número de suplentes, la Sala Cosntitucional puede dar abasto. Lo contrario sería aumentar la burocracia judicial y retrasar más la resolución de los casos que se sometan a su consideración.

• La impunidad es una de las cosas que usted más ha criticado del Poder Judicial, ¿a qué cree que se deba esta situación?

A la falta de interés de los magistrados. Los índices de respuesta judicial a las víctimas son bajísimos, alrededor de un diez por ciento de las denuncias que recibe el Ministerio Público, porcentaje que incluye las sentencias condenatorias y absolutorias, los criterios de oportunidad y las conciliaciones. Lo más grave es que la Corte, después de invertir millones y millones de colones en juzgar y condenar a alrededor de mil personas, no ha hecho nada eficaz para hacer que cumplan sus condenas a más de tres años de cárcel.

• ¿Cuál es la solución a este problema?

Promover las reformas legales que protejan a las víctimas y la sociedad, desarrollando un procedimiento penal que garantice esos derechos. Administrar correctamente los recursos para lograr la aplicación correcta del Derecho Penal.

•¿Cómo calificaría la labor de la presidenta Laura Chinchilla?

Yo no voté por doña Laura e hice un llamado a la ciudadanía para que no lo hiciera. La magia propagandística la llevó a Zapote y todo nuestro pueblo ha observado, día a día, en estos tres años de su gobierno, que las espectativas electorales quedarón muy lejos de lo poco que ha podido lograr esta Administración. Mi calificación es “reprobada”.

•En el tema de seguridad, ella afirma que se han bajado los índices de criminalidad. ¿Considera usted que eso es así?

En algunos delitos la estadística judicial ha reflejado bajas poco significativas, no son datos que permitan a ningún Gobierno celebrar. El principal estandarte de su campaña electoral fue la seguridad, pero hemos visto otra cosa. La realidad está ahí, ni siquiera han podido encarcelar a los mil condenados que están libres. Reconozco el esfuerzo y los pequeños avances logrados por los actuales jerarcas del Ministerio de Seguridad, pero el daño que hizo Tijerino minó a este Gobierno. Perdieron tiempo muy valioso.

•¿En algún momento ha pensado ser Presidente de la República? ¿Por qué?

Algunas veces lo he pensado. He soñado en la solución de los graves problemas de nuestra nación. Cuando veo las grandes injusticias. Cuando reflexiono sobre los remedios para nuestros males. Pienso que, con un grupo de ciudadanos decidido a promover el cambio hacia el progreso, lograríamos dar los pasos necesarios para avanzar. No creo que una sola persona pueda hacerlo. Vea lo que sucede en la actualidad.


EN LO PERSONAL

•  ¿Qué lo enoja?

Las injusticias de cualquier tipo. Desde las sinvergüenzadas hasta los crímenes. Me irritan la vagabundería y la mediocridad. Detesto a los corruptos, sean del sector público o del sector privado.

• ¿Actividad favorita en el tiempo libre?

Compartir y conversar con mi esposa y mi chiquita, leer un libro.

•  ¿Qué lo pone feliz?

Vivir en paz. Disfrutar de la tranquilidad de mi hogar, gozar del cariño de mi adorada esposa y de mi pequeña hija. Los triunfos de la Justicia y de la Libertad. La conversación con mis amigos del alma. La buena música, los libros y los árboles.

•  ¿Qué lo pone triste?

Las desgracias de la gente. El dolor de las personas que buscan justicia y no la encuentran. El egoísmo de muchos costarricenses. El desperdicio del tiempo. Los malagradecidos que abundan. El fanatismo de cualquier pelaje.

•¿Comida favorita?

Sushi y la comida japonesa, nuestras verduras y nuestras frutas. Nada como un gallo pinto tostadito en Guanacaste.

•  ¿Por qué estudió Derecho?

Desde que era un adolescente estaba decidido a ser abogado. En algún momento pensé ser fraile, pero el celibato me pareció muy complicado. Siempre he sentido la vocación de pelear por la justicia. Es más, si volviera a nacer sería abogado. El derecho es la carrera más hermosa y la abogacía la profesión más noble y apasionante.

•¿Equipo de fútbol favorito?

Saprissa, desde chiquillo.

Author of this article: Jarmon Noguera González