Hace más de veinte años fui su abogado leal, su ministro honrado y su amigo franco. Siempre cumplí con mis deberes profesionales, éticos y legales. Nunca he sido sirviente de nadie. Sólo me arrodillo ante el Altísimo, jamás ante nada,…
Hace más de veinte años fui su abogado leal, su ministro honrado y su amigo franco. Siempre cumplí con mis deberes profesionales, éticos y legales. Nunca he sido sirviente de nadie. Sólo me arrodillo ante el Altísimo, jamás ante nada,…