EL PRINCIPAL DILEMA DE LA SEGURIDAD
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- Posteados: 13 septiembre, 2013
- Autor: adminblog
- Categoría: Juan Diego Castro
Hace pocas semanas vimos la propaganda del ministerio de seguridad pública sobre la disminución de los delitos gracias al avance de los tribunales de flagrancia. Recientemente la ministra de justicia se reunió con Corte Plena y le pidió que los jueces no encarcelen a más pillos, porque las prisiones están abarrotadas.
La policía judicial mostró sus estadísticas y la pauta publicitaria ministerial se cayó y el Poder Ejecutivo calló. La criminalidad no ha disminuido. Los coloridos anuncios con el nuevo y futurista logo de la Fuerza Pública, estaban basados en datos falsos. Propaganda falaz y engañosa, de suyo innecesaria, porque reconocemos los avances logrados por el equipo de don Mario, después del primer año desperdiciado por el embajador Tijerino
La ministra Garita concurrió ingenuamente ante la cúpula política del Poder Judicial y pidió que los jueces penales no envíen más indiciados y condenados a los “centros de atención institucional”, ya que la sobrepoblación penal sobrepasa los niveles aceptados internacionalmente.
La contradicción es obvia y propia del liderazgo actual que sopla el péndulo político en el Poder Ejecutivo. Mientras el gobierno cacarea sus “éxitos” por encarcelar a los delincuentes, doña Ana Isabel pide que no los apresen y que los jueces apliquen sanciones alternativas. ¿Qué será lo que realmente quieren en la Casa Grande de Zapote?
Desde hace muchos años el sistema de control social criollo está colapsado en todas sus agencias, desde la legislación hasta las cárceles, pasando por la administración de justicia. Los políticos de todos los partidos lo saben y no se atreven a definir una política criminal clara y democrática.
La descoordinación, las ocurrencias y la improvisación pueblerina son los desabridos condimentos del ajiaco politiquero que los gobernantes sirven diariamente al pueblo ahíto de demagogia.
Lo anterior es el síntoma visible del dilema principal que enfrenta este gobierno, que es mas grave y profundo que las escaramuzas interministeriales: Evitar la impunidad respetando los derechos humanos de las víctimas y de los victimarios.
Apenas el cinco por ciento de los denunciados resulta condenado: Las cárceles superan el treinta por ciento de sobrepoblación penitenciaria y solo una quinta parte de los presos es reincidente. ¿Qué pasaría si la mitad de los denunciados fueran encarcelados? La sobrepoblación penal superaría el doscientos por ciento… si no construyen las celdas que faltan desde hace muchos cuatrienios.
¿Más cárceles para los criminales o más morgues para las víctimas?